El síndrome de la hoja en blanco

El síndrome de la hoja en blanco puede resultar muy frustrante. Descubre 6 tips infalibles para superar el bloqueo.

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Hace días que no duermo bien, siento como un malestar interior que no puedo describir con mucha claridad, una punzada en la boca del estómago acompaña esa sensación que en muchas ocasiones no llego a emparejar con nada concreto.

Esta vez sé lo que me pasa, o por lo menos puedo intuir por dónde van los tiros. Lo ubico dentro de mi cabeza, porque salta como un resorte cada cierto tiempo mientras hago cualquier otra cosa.

Tengo algo pendiente que hacer y no tengo ni idea de por dónde voy a empezar.

Hay una fecha cercana, y a cada día y minuto que pasa siento que la llama se acerca por el caminito de pólvora hasta llegar al barril de dinamita que hay al final.

Sube la angustia, me voy a poner con ello, no quiero que llegue ese momento y todo explote.

Me pongo delante del ordenador, lo abro, veo la pantalla, no hay nada (está en blanco, he de empezar).

Perrete bajando un escalón (muy gracioso)

Busco información que pueda inspirarme, cosas relevantes para mi investigación que puedan ayudarme a empezar, miro un artículo, me interesa, lo leo, no me encaja.

Voy a buscar otro, parece bueno, voy por la mitad y lo dejo, creo que no me va a llevar a ningún lado.

Empiezo a leer otro que parece interesante… pero no.

Había una cosa de un tío que era interesante, voy a mirarlo en el móvil. Tengo una notificación. Termino una hora dando vueltas por instagram viendo vídeos de perretes graciosos : )

Al día siguiente empieza la angustia X2, vamos subiendo.
Tengo que escribir algo, pero no hay nada que me convenza, empieza el bucle again.



Si has sentido lo mismo que he sentido yo a la hora de ponerme a escribir este artículo seguramente te hayas enfrentado al “síndrome de la hoja en blanco”, (giro inesperado tras el título del artículo).

“El Síndrome de la hoja en blanco refiere un malestar significativo (ansiedad) en relación al proceso de creación escrita. Dicho de otra manera, es sentirse sin ideas o bloqueado ante un documento en blanco que tiene que ser rellenado con un texto producido por uno mismo.”

Como ves yo no he sabido salir del bucle en esta ocasión, y finalmente he optado por unirme a mi enemigo, escribir sobre ello (si no puedes con ellos… ya sabes) y compartir contigo la información que he encontrado que puede ser de utilidad sobre este tema y que se puede aplicar a prácticamente cualquier proceso creativo.

6 Tips para superar el síndrome de la hoja en blanco

  1. Lo primero hacer un Brainstorming, vale que generalmente se hace en grupo, pero si te ha pillado en un momento en que no puedes tirar de nadie o es algo personal no pasa nada, lo puedes hacer sin compañía, básicamente pilla un papel, post-its, un Miro, un doc, etc… (a mi me sirve más hacerlo en papel que en digital, es como conectar las manos con el cerebro) y empieza a apuntar todas las cosas que te vengan a la cabeza.

    El objetivo es generar el mayor número de ideas locas posible, sin filtro y sin juzgar. Es algo que solemos hacer en las sesiones de ideación de los workshops que hacemos en Interactius normalmente.

    Vale que puede ser que no te venga nada (para eso tendremos los demás puntos), o que pienses que lo que te venga es absurdo y no tiene relación directa con el tema en cuestión, pero te sorprendería las cosas a las que puedes llegar partiendo de cosas que a priori crees absurdas. Es cuestión de apuntar todo lo que te venga a la cabeza libremente y después veremos si podemos desarrollarlo.

  2. Puedes ir a dar una vuelta, parece evidente o parece una respuesta de terapeuta barato, pero no lo es. En serio, sal a que te dé el aire en la cara, y si llueve también, no importa, el agua es buena para el cutis.

    Esto que te voy a decir está científicamente comprobado: andar estimula la creatividad (de nada). Así que ya sabes, si tu jefe te echa la bronca porque no estabas para esa super urgente videollamada puedes decirle que te pilló en pleno proceso creativo. Muchas veces, y esto los que habéis programado lo sabéis, estás enfrascado en una cosa, la borras, vuelves a empezar, y no das con la tecla hasta que “oh milagro” cierras el ordenador, te vas a comprar el pan y ya lo tenemos.

  3. Redefinir tu reto, míralo de una manera distinta. Con esto no me refiero a que pongas el ordenador boca abajo, sino a que intentes darle otro enfoque diferente a la cosa, que a lo mejor te ayuda (repensar el problema que tienes enfrente). Este artículo es un claro ejemplo de ello, yo no sabía sobre qué escribir, pues ya lo tenemos.

  4. Ponerte algo de música, la música a veces puede resultar un elemento dispersor para muchas personas, pero si eliges una buena música de fondo que te ayude a concentrarte y no te distraiga puede que como a mi te ayude, te dejo por aquí y aquí algunas cosas que en mi caso me ayudan a pensar y relajarme.

  5. Dibujar un rato. Aunque pienses que el dibujo no es para ti, o que no sabes dibujar, no hace falta ser Velazquez para dibujar un poco en una hoja y desbloquear la mente. Puedes intentar hacer simplemente unas líneas o figuras geométricas si eso te ayuda. Utiliza muchos colores si es posible y verás como la cosa mejora poco a poco. Y si no, por lo menos tendrás algo nuevo para decorar tu espacio de trabajo.

  6. Paga a alguien para que lo haga por ti, esto puede sonar a broma pero no, es decir, evidentemente habrá cosas o trabajos que tengamos que hacer por nosotros mismos y es lo que hay. Para esos te recomiendo que hagas lo que hago yo, que lo tienes arriba.

    Pero también hay casos en los que por desconocimiento o porque creemos que podemos con todo, nos metemos en el campo de algún otro profesional que seguro que sabe hacerlo mucho mejor que nosotros. Si es este el caso y te lo puedes permitir, te aseguro que no hay mejor inversión que pagarle a un experto para que realice el encargo. Además estarás contribuyendo a que la rueda de la economía siga girando, todo son ventajas.

Espero que estos tips te sirvan de ayuda por si en algún momento te sientes así, en blanco.

A mi me ayudan y es por eso que quería compartirlos aquí contigo, los puedes aplicar al diseño, pero también a casi cualquier disciplina, y ya sabes son consejos, cógelos con pinzas y adáptalos a ti.

Quedarse en blanco es algo normal que muchas veces simplemente sucede, y si nada de todo esto te sirve intenta pedir ayuda, siempre estamos dispuestos a tenderte una mano.

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